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..: Hoja
Informativa: Colonias y apartheid en los
Territorios Palestinos Ocupados
Desde que Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este
fueron tomados por Israel en 1967, la intención
de Israel ha sido la de colonizar los
Territorios Palestinos Ocupados (TPO) a través
de la táctica de construcción de asentamientos
en las tierras ocupadas. Los asentamientos son
la piedra angular de un sistema de apartheid de
facto en los TPO que se complementa con un
sistema separado de carreteras, leyes y una
expropiación discriminatoria de los recursos
naturales.
La tierra. En la Franja de Gaza 1’2 millones de
palestinos subsisten en el 60% de la tierra,
mientras que 6.000 colonos israelíes (el 5% del
total de la población) ocupa el 30% del
territorio (el resto son zonas sin asentamientos
que están controladas por el ejército israelí,
como carreteras de circunvalación y bases). Los
colonos israelíes en la Franja de Gaza disfrutan
de 699 veces más espacio per cápita que
cualquier residente de un campo de refugiados.[1]
Agua. Israel desvía el 88% de los recursos
hídricos de los TPO para su propio uso o para el
uso de las colonias.[2]. En la Franja de Gaza,
Israel prohibe a la población palestina que abra
pozos para uso agrícola, mientras que los
colonos pueden hacerlo a su antojo. Por ello, el
consumo de agua per cápita entre los colonos de
la Franja de Gaza es de 1.000m3 mientras que el
de la población palestina es de 172[3]. Además,
los subsidios del gobierno israelí hace que el
agua sea cuatro veces más barata para los
colonos que para la población palestina de la
Franja de Gaza, a pesar de las enormes
diferencias de renta entre ambas partes[4].
Leyes. Cualquier israelí que cometa un crimen en
los TPO es llevado ante un tribunal civil, (a
pesar de que las leyes internas israelíes no se
deben aplicar fuera de sus fronteras), mientras
que cualquier palestino que sea arrestado se
somete a los tribunales militares, donde la
protección es inadecuada, la tortura, una rutina,
y los castigos y penas son más duros incluso
cuando se trata de crímenes menores.[5] Es más,
las negligencias a la hora de investigar o
castigar a los colonos que han cometido crímenes
violentos es rampante. Entre el 9 de diciembre
de 1987 y el 1 de abril del 2001, colonos
israelíes asesinaron a 119 palestinos en los TPO,
de los cuales, hasta el día de hoy, sólo 6 han
sido acusados de asesinato y sólo se ha dictado
una sentencia de cadena perpetua.[6] Los colonos
disfrutan de todo tipo de beneficios y de la
protección que le proporciona su ciudadanía en
una tierra sometida a una beligerante ocupación
y donde la mayoría de sus habitantes no tiene
reconocida una nacionalidad.
Libertad de movimiento. Después de los Acuerdos
de Oslo, Israel construyó carreteras de
circunvalación (cuyo acceso está prohibido a los
palestinos) para ligar cada uno de los
asentamientos con Israel, interrumpiendo, así la
continuidad de las áreas palestinas. En las
zonas de intersección con las carreteras
palestinas, el ejército israelí detiene el
tráfico palestino para garantizar el paso de los
conductores israelíes. Además está prohibida
cualquier edificación palestina en zonas de
protección a lo largo de todas esas carreteras.
Sólo en Cisjordania hay 340’8km de carreteras de
circunvalación, las cuales, con sus zonas de
protección anejas cubren una superficie de
51km2. Mientras que los colonos pueden entrar y
salir a Israel con toda facilidad, la población
palestina tiene que soportar controles, aunque
simplemente pretenda llegar al pueblo vecino.
Todos los asentamientos israelíes en los
Territorios Palestinos Ocupados son ilegales
según lo establecido en la Cuarta Convención de
Ginebra.[7] Esto ha sido repetidamente
confirmado tanto por Naciones Unidas como por
los signatarios de la Convención, excepto
Israel. Según la legislación internacional
humanitaria, es ilegal, para una Potencia
ocupante transferir parte de su propia población
al territorio que ocupa, tampoco le es permitido
introducir ningún cambio permanente en el
territorio que ocupa si no es en beneficio de la
población ocupada.
Imágenes de satélite muestran que en la
actualidad, y al margen de las instalaciones
militares, hay construidas en los TPO 308 áreas,
de las cuales al menos 26 están en la Franja de
Gaza.[8] Aproximadamente 400.000 colonos viven
en los Territorios Palestinos Ocupados, la mitad
de los cuales se sitúan en Jerusalén o en su
entorno. La mayor parte de los colonos se
benefician de generosos incentivos
gubernamentales, como exenciones de impuestos,
préstamos y subvenciones para las tierras o sus
construcciones, subsidios para el agua y la
agricultura, escolaridad gratuita y preferencia
a la hora de acceder a puestos de trabajo
públicos. Pero a pesar de la carga que soportan
los presupuestos estatales a favor de los
colonos, hay un excedente de, al menos, 4.000
viviendas en los TPO.[9] Muchos colonos reciben
armas del gobierno israelí.
Todos los asentamientos son igualmente ilegales.
Aquéllos que se anexionan a Jerusalén este ( a
los que a menudo se refieren como ‘barrios
israelíes’ o ‘suburbios israelíes’) no son menos
ilegales que el resto. La anexión unilateral
llevada a cabo por Israel de Jerusalén Este
viola el artículo 47 de la Cuarta Convención de
Ginebra y, por ello, no ha sido reconocida por
ningún otro gobierno del mundo. Israel califica
como ‘ilegales’ a aquéllos asentamientos
construidos sin autorización gubernamental, pero
ello no significa que los otros no sean
igualmente ilegales.
Los Acuerdos de Oslo legitimaron los
asentamientos al aplazar esta cuestión a la
“negociación del estatuto final”. Los Acuerdos
de Oslo no pidieron a Israel que se retiraran de
ni uno solo de los asentamientos en los TPO; es
más, Israel incrementó sus asentamientos hasta
unos niveles sin precedentes, incrementándose el
número de colonos en un 72% entre septiembre del
93 y marzo del 2001 (excluyendo Jerusalén Este).
El punto álgido de su construcción se registró
durante el mandato del Primer Ministro Ehud
Barak. Al menos 25 nuevos asentamientos se han
establecido en Cisjordania por el gobierno
israelí entre los meses de febrero y octubre del
2001. Aceptando implícitamente la legitimidad de
los asentamientos, los Acuerdos de Oslo violaron
la Cuarta Convención de Ginebra, la cual no
puede ser suplantada por ningún tipo de acuerdo.
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[1]
Sara Roy, La Franja de Gaza: The Political
Economy of De-Development, 1995, p. 178.
[2]
Grupo Hidrológico Palestino, http://www.phg.org/report_02.html.
[3]
Ibrahim Mater, “Asentamientos Judíos, los
Derechos de los Palestinos y la Paz –
Information Paper Number 4,” Centre for Policy
Analysis on Palestine, January 1996, p. 12.
[4]
Jeffrey Dillman, “Derechos sobre el Agua en los
Territorios Ocupados,” Journal of Palestine
Studies, Fall 1989, p.55.
[5]
Según los Acuerdos de Oslo la Autoridad Nacional
Palestina (ANP) no ejerce ningún control sobre
los asentamientos israelíes, a pesar de que
todos ellos están considerados como ilegales por
la Legislación Humanitaria Internacional.
[6]
B’Tselem, “Sumario de investigaciones y juicios
en casos en los que palestinos han muerto a
manos de civiles israelíes,” http://www.btselem.org/english/Israeli_Civilians/Trials_of_Is.asp.
[7]
“La Potencia ocupante no podrá proceder a la
evacuación o transferencia de una parte de su
propia población civil al territorio por ella
ocupado,” (Artículo 49, párrafo 6).
[8]
Sistema de Información Geográfica, Instituto de
Jerusalén de Investigación Aplicada.
[9]
“Hoja Informativa: Asentamientos en Gaza y
Cisjordania,” Americans for Peace Now,
www.peacenow.org/nia/briefs/Settlements0301.html.
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